lunes, 20 de junio de 2011

NEGOCIAR AL PIERDE

Ni los peores augurios apuntaban un resultado tan difícil e justificar como el que han firmado los negociadores del PSC, rubricado por un Comité Regional diezmado en el que los votantes apenas han llegado a un tercio del número de sus miembros de derecho.

¿Cuáles son las razones de un reparto de poder en el que Coalición Canaria se ha llevado la parte del león, dos orejas y rabo?

Creo que es, fundamentalmente, la debilidad de la Dirección del PSC, debida a tres factores:

El primero, su absoluta subordinación a los dictados de Ferraz que viene mangoneando al PSC de una forma que no tiene precedentes, acentuada desde su intervención decisiva para colocar a José Miguel Pérez como secretario general. Apostaron por el de menos arraigo electoral y orgánico, por ser el más manejable. Es una táctica tan vieja como catastrófica: la del hombre de paja.

El segundo, la obsesión de algunos dirigentes por “tocar poder” a toda costa. Es inversamente proporcional a su falta de liderazgo social, directamente proporcional a la inseguridad que esta carencia les produce. Y certifica su asunción del modo de pensar de la derecha. Creen que la única forma de afianzar algún liderazgo electoral y, sobre todo, de continuar controlando el Partido es gestionando presupuesto y repartiendo prebendas.

No hablo de desarrollar buenas políticas, para lo que no van a tener el menor margen en el Gobierno que se nos viene encima. Hablo de clientelismo, de apuntalar con algo de presupuesto las propias insuficiencias políticas. Es, antes que una actitud ideológica (que también), una actitud sociológica muy característica de ciertas burocracias de la Administración y del aparato de los Partidos. Cualquiera que haya oído los cuchicheos de la camarilla que maneja al PSC, habrá sintonizado este código y este lenguaje. Nada que ver con la cultura progresista y democrática.

El tercero es el rebencazo electoral que se han llevado. Imagínense en qué situación quedarían si, después de desdibujar la posición del PSC para irla acomodando a los intereses de CC, lo que les ha llevado de culo y sin frenos al estampido electoral, encima se quedan en la calle y sin llavín. Supongo que, en realidad, precipitarse a la posición de tercera fuerza en el fondo les produjo un cierto alivio, el único alivio en una tétrica noche electoral. Porque habría sido un poco heavy cederle la presidencia a un Paulino-tercera-fuerza. Pero lo habrían hecho, sin duda.

Coalición Canaria los sabía a su merced. Y se han aprovechado quedándose con la presidencia, economía y hacienda, obras públicas, ordenación del territorio (urbanismo, para entendernos), policía canaria-“CNI”.., es decir con todo lo que es imprescindible para controlar los resortes del gobierno, tal y como ellos lo entienden, y usarlo para lo mismo que desde hace tres lustros. Y encima les han quitado la presidencia del Parlamento, pieza cada vez más clave para la forma de actuar de Paulino, como castigo por hacer en los municipios de La Palma, lo mismo que han hecho Bañolas y Paulino en Gran Canaria y de propina echándoles del cabildo.

Lo de Gran Canaria tiene su gracia. José Miguel Pérez y compañía le ofrendaron a ATI, como arras prematrimoniales, al PSOE tinerfeño atado y amordazado. Pero no se imaginaban que sus nuevos socios necesitan sentar sus reales en Gran Canaria para resolver una cojera insufrible para un nacionalismo que se precie: su marginalidad en esta Isla. Y a la primera, Paulino los ha barrido. Luego les dan unas explicaciones pueriles, que la dirigencia “socialista” se traga sin rechistar. Total, qué importa una raya más pa’ un tigre.

Ningún partido que conservara un mínimo aliento reformista, aceptaría dejarle a una CC desgastada todo lo que necesita para seguir haciendo lo que hasta ahora. Tener poder para acumular poder. Y blindarlo contra cualquier veleidad de alternancia. Blindarlo contra la democracia.

Por eso, a tan pocas fechas de las elecciones, resulta nauseabundo recordar los eslóganes que repetían sin ninguna convicción: “defendemos las mismas políticas que JFLA” “queremos cambiar la forma de hacer política”. Ahora las han sustituido por fraseología hueca como “el Gobierno que necesita Canarias”. ¿Por qué? ¿Por qué es este el Gobierno que conviene a Canarias, si lo va a dirigir el presidente del Gobierno con peor balance desde 1983, con casi los mismos consejeros en las áreas esenciales? ¿Será porque se incorporan tres consejeros de un PSC completamente desautorizado por las urnas?

¿Por qué éste es un “Gobierno progresista, no escorado a la derecha”? ¿Acaso por el indiscutible talante progresista de quien lo vuelve a presidir? ¿No es el mismo presidente que, un día sí y otro también, ha estado sembrando la lluvia ácida de la xenofobia echándole la culpa de todos los problemas: desempleo, deterioro educativo y sanitario… a la “superpoblación”, es decir a los inmigrantes? ¿acaso porque CC no va a ejercer una influencia hegemónica en el próximo Gobierno, como lo viene haciendo desde hace casi 20 años? ¿O más “entodavía”?

Ahora termino de entender lo que quería decir José Miguel Pérez con uno de sus mantras preferidos: “con todas las consecuencias”. Se refería, ahora lo veo, a la rendición del PSC-PSOE ante ATI-CC.

jueves, 16 de junio de 2011

miércoles, 15 de junio de 2011

SE CARGARON AL PSOE TINERFEÑO

Durante el pasado verano, josemiguelperez, los culichiches de pepeblanco, yeyoabreu y un par de alcaldes-invictos-en-sus-municipios que nunca se han atrevido a liderar una candidatura insular contra ATI, ni menos a partir de ahora, después del éxito del senador que ha perdido más de cuarenta mil votos en las elecciones al cabildo, y un 9.7%, andaban rumiando pretextos para dar el golpe de estado en Tenerife.

Y no se les ocurrió otro forraje para las filtraciones e informaciones oficiosas que daban a algunos periodistas, siempre los mismos y demasiado conocidos como para tener que nombrarlos, que el PSOE de Tenerife venía perdiendo elecciones. Y querían un PSOE GANADOR. Jua jua jua….

Lo más gracioso de todo es que aquéllas boberías las esparcían en los mentideros de Las Palmas personajes que no han ganado unas elecciones en Gran Canaria en su vida: ni autonómicas, ni generales, ni al ayuntamiento de la capital. Haciéndole coro a Jerónimo, que no las ganaba desde 1987 (con un 27.0 %), hasta que logró la alcaldía en 2007, que ahora ha perdido “por los indignados del 15-M.”, según parece.

Fíjense Udes. en que, desde que nació Coalición Canaria (1993), la media de votos en las elecciones autonómicas en Gran Canaria, hasta 2007, es decir, 1995, 1999 y 2003 ha sido del 19.2 %.

Sin embargo, el PSOE tinerfeño, además de haber ganado todas las elecciones generales desde 1983 a 2008, excepto las del año 2000, había obtenido un promedio del 28.4 %. Ese era el PSOE que merecía tamaña carnicería.

Y, para ampliar un poco la perspectiva: el PSOE de Tenerife se las ha tenido que ver con ATI, sus pompas y sus obras desde 1987. Pues bien, en las elecciones al cabildo insular, desde entonces hasta 2007, es decir durante 6 convocatorias, el promedio de votos había sido del 29.82. Del 30% en números redondos. Y a lo largo de todo ese tiempo, ha habido situaciones electoralmente buenas para el PSOE y otras muy malas, como las municipales de 1995 y 1999.

Pero ahora, después de los malabarismos de esos genios del liderazgo social como J. Miguel Pérez (que está en la política de paso), Spínola, Yeyo Abreu, Julio Pérez, Pedro Martín y sus satélites, han logrado colocar al socialismo tinerfeño, al que ahora intentarán embridar desde el poder, en las mismas cotas endémicas que en grancanaria: el 20.8% al Parlamento y el 20.2% al Cabildo.

¿Usted ha oído alguna autocrítica por todo este desaguisado? No, ni la espere. Porque lo que sí han aprendido, de la derecha se entiende, es a vacilarse de la inteligencia de la gente. Menuda panda!

En todo este asunto quien único ha ganado es Paulino y esa ATI que dicen que ya no existe. Pero no ganaron ahora. Sino hace unos meses, que fue cuando se cargaron al PSOE tinerfeño. Con la colaboración estelar de ZP, de Pepeblanco y de todo ese montón de capitanes de pasillo. Los de ATI se mean de risa.

lunes, 13 de junio de 2011

PAULINO EN LA PICOTA

Preso en su propia telaraña. Dicen que cuanto más cerca se está de la guerra, tan cerca se puede estar de la paz. En la política, a veces se está tan tan tan cerca del gobierno que igual de cerca se está del abismo de la oposición.

A Paulino se le fue la mano. Se ha llegado a creer que es un Maquiavelo de mírame y no te menees. Tanto, que desde la misma noche electoral le dio instrucciones a bañolas para desalojar en Gran Canaria a socialistas y nueva canarias donde quiera que los trincaran. Todo el mundo sabe que, en Gran Canaria, Coalición Canaria, PSC y NC comparten un importante espacio socioelectoral. De forma que, cuando unos bajan los otros suben.

Sin esas instrucciones, bañolas no se habría atrevido a hacer lo que ha hecho: dar por cerrado el pacto con el PP en el cabildo por la vía de los hechos consumados. Pobre carolina. Lleva años huyendo de la oposición y la acabaron metiendo en la boca del lobo, de la que salieron pies en polvorosa los inigualables, los inmarcesibles josemiguel pérez y emilio mayoral que no han ganado unas elecciones en su vida…ni en bajada. Cuando el PSOE gana, ellos pierden. Y, cuando el PSOE pierde, ni les cuento.

Otro tanto en Lanzarote. Sanginés ha pactado con el PP, a pesar de que los socialistas conejeros habían dejado fuera del cabildo a carlosespino para suavizar el ambiente. Ni por esas. Claro: se las han devuelto en Arrecife. Manolofajardofeo, a la oposición. Reguera, PP, a la alcaldía con el apoyo socialista.

Por otros andurriales, Paulino menospreció a los socialistas palmeros. Gran error. Si se hubiera percatado antes, le habría exigido a pepeblanco y a rubalcaba que dieran un golpe de estado, en plan preventivo, ya saben, como en Tenerife. Con toda seguridad, lo hubieran hecho. Fíjense cómo está el patio, que anaoramas y zerolo venían cantando la jugada de la destitución de los socialistas díscolos (para los manejos de ati) en la isla picuda, con varias semanas de antelación.

Resulta que antonio castro y perestelo, al que nuestro Maquiavelo había logrado meter en la lista de La Palma para bajarle los humos a castro, han tenido que hacer las paces en medio de la catástrofe. Cuando perestelo ha dicho que el único pacto a estas alturas en canarias es PP-PSOE, no lo está diciendo por mí, ni por usted. Se lo está diciendo a paulino.

Total que no me gustaría estar en el pellejo del bueno de anselmo pestana. Porque, a la vista de cómo se las gastan el tal antonio hernando y zarrías, en plan godos, godos, godos, pero al servicio de ati, con qué anatemas no serán capaces de amenazar a Anselmo para mantener a api en el cabildo palmero, a ver si así los calman un poquito. Fíjense que a los concejales socialistas de Santa Cruz de La Palma los han expulsado ¡¡¡ por votar al candidato socialista, que ha sido elegido alcalde!!! Es decir, los han fusilado al amanecer por no votar al candidato de Api-CC. Sin expediente, ni derechos de defensa, ni artículo 6 de la constitución, ni artículos 6, 7 y 8 de la Ley de Partidos Políticos, ni monsergas por el estilo.

Menos mal que ya ha salido al quite el luminoso juliocruz para proclamar que “se acaba con la etapa en que se abrían expedientes”. Mejor tomarlo como un caso de pintoresquismo que de fascismo. Va más con el personaje. Lo malo es que ese pintoresquismo es fascista. Un auténtico grito de ¡vivan las “caenas”! Si supieran como la oramas y compañía los desprecian…

jueves, 2 de junio de 2011

ENTREVISTA A SANTIAGO PÉREZ

La coalición de izquierdas XTF (Por Tenerife) ha conseguido 14 concejales en la isla, en sus primeras elecciones. Uno de esos ediles será Santiago Pérez, histórico del socialismo canario. Pérez ha hecho balance de la negociación entre Coalición Canaria y su exformación política, el PSOE, y ofrece, además, su opinión sobre la actual Ley Electoral.


http://www.antena3.com/canarias/programas/informativos/noticiasdelamanana/santiago-perez-concejal-electo-socialistas-tenerife-laguna_2011060200086.html


viernes, 20 de mayo de 2011

ABRIENDO CAMINO A LA DEMOCRACIA

La razón de ser de nuestra candidatura, “POR TENERIFE”, es el fortalecimiento de la democracia para devolver las Instituciones a los ciudadanos.

Canarias lidera la tendencia a concentrar todo el poder en pocas manos. Algunos condicionan la vida institucional con su dinero. Otros han hecho su dinero desde el poder institucional. Y se entienden entre ellos.

Flota en la política canaria un ambiente de corrupción. La impotencia de los grandes partidos para erradicarla de sus propias filas es un termómetro de la gravedad del problema. Y el espectáculo de absolver a los corruptos propios y condenar a los ajenos, bochornoso.

El sistema electoral al Parlamento de Canarias, diseñado para perpetuar a Coalición Canaria en el poder, convierte a la Cámara en un coto cerrado, impide la alternancia y contamina, por la costumbre de los “pactos en cascada”, a cabildos y ayuntamientos.

El Gobierno, creyendo asegurada su perpetuación, se ha convertido en irresponsable. Lejos de afrontar la crisis económica, se ha desentendido de quienes la sufren. Y ha convertido la crisis en una oportunidad para incrementar su propio poder, favorecer sus intereses y los de sus amigos y doblegar a quienes no les profesen adhesión inquebrantable.

Paulino Rivero, en lugar de dar cuenta de su actuación, ha intentado convertir la campaña electoral en un sunami propagandístico en todos los rincones del Archipiélago. Para que quede claro quién manda aquí y qué intereses representa.

Por eso la gran prioridad se llama DEMOCRACIA. Porque es la llave de todo lo demás. Hasta que el Parlamento y las principales Instituciones de las Islas no representen con fidelidad a los canarios, la agenda oficial no se ocupará en serio del paro, ni de la calidad educativa o sanitaria, de las personas dependientes, de mejorar nuestra competitividad turística, de las energías renovables, de armonizar economía y naturaleza…

Éstas son nuestras prioridades, porque son las de Tenerife y las de Canarias. Pueden empezar a leerse por el principio o por el final. Son todas inseparables.

Para afrontar estos retos somos modestos, pero libres. Nos unen valores comunes y la convicción de que la izquierda y los progresistas tienen que reinventarse para estar a la altura de los problemas y de las posibilidades del tiempo que vivimos.

Santiago Pérez
Candidato XTF al Parlamento de Canarias y a la Alcaldía de La Laguna

miércoles, 18 de mayo de 2011

viernes, 22 de abril de 2011

DESCATALOGANDO TESOROS

Créanme. No tengo memoria de una tomadura de pelo y un engaño a los derechos de participación ciudadana tan descarado como el diseñado por Paulino Rivero y compañía para tramitar y aprobar la Descatalogación de Especies Amenazadas.

Cuando le explicas a la gente cómo lo han hecho, por qué a través de Ley del Parlamento de Canarias, en lugar de aprobar el Catálogo Canario por medio de un Decreto, como se hizo en 2001 (Decreto 151/01) , o como el Catálogo Estatal. O cuando les aclaras por qué, si se trataba de aprobar una Ley, el Gobierno no presentó un Proyecto de Ley, sino que usó al grupo parlamentario de Coalición Canaria dándole instrucciones para que formulara una Proposición de Ley… todo el mundo se queda flipando.

Y eso que bautizaron esta legislatura como “la de los ciudadanos”. Y hasta aprobaron una rimbombante Ley de fomento de la participación ciudadana.

El gobierno quería, a toda costa, evitar cualquier conato de intromisión de colectivos o asociaciones ecologistas en este asunto. Y, sobre todo, apartar a la comunidad universitaria de una regulación, la de Especies Amenazadas, en la que los científicos canarios tienen infinito que decir. De modo que, si se enteraban de lo que el Gobierno tenía entre manos y formulaban alguna crítica de base científica, tuvieran que hacerlo a extramuros del procedimiento elegido para tramitar el Catálogo. Y, por tanto, sin trascendencia jurídica alguna. Por eso eligieron la vía legislativa.

La tramitación de una Ley, a menos que sea el fruto de una iniciativa legislativa popular --y en este caso sólo hasta el debate de toma en consideración que es, en realidad, el principio del procedimiento legislativo--, la monopolizan el gobierno y los Grupos Parlamentarios. De forma que no existe un trámite de información pública en el que ciudadanos y asociaciones puedan presentar alegaciones. Primera agachadilla.

Segunda. Cualquier norma de origen gubernamental o administrativo: Decretos, Órdenes Departamentales, así como Reglamentos y Ordenanzas de cualquier tipo, son recurribles ante la Jurisdicción Contencioso Administrativa, que controla el pleno sometimiento a la Ley, expresión de la voluntad popular, del poder Ejecutivo y de la Administración Pública. Ésta es la regla de oro del Estado de Derecho.

Sin embargo, los ciudadanos y sus asociaciones no pueden recurrir una norma con rango de Ley, cuyo control, que sólo puede ser un control de constitucionalidad, está reservado al Tribunal Constitucional y no puede ser planteado sino por un número muy selecto de demandantes: el presidente del Gobierno estatal, 50 diputados o Senadores, los gobiernos o los parlamentos autonómicos, el Defensor del Pueblo y para de contar. Se trataba, en realidad, de evitar la impugnación del Catálogo de Especies desprotegidas que, a efectos prácticos, quedaba prácticamente en manos del Gobierno de España. Pero de eso hablaremos después.

En el colmo del virtuosismo oscurantista, Paulino y sus asesores dieron una vuelta más de tornillo: en lugar de presentar un Proyecto de Ley del Catálogo, para cuya elaboración desde la fase de Anteproyecto el Gobierno habría tenido que obtener Informes Jurídicos de los servicios de la Comunidad Autónoma --sobre su adecuación a la normativa estatal y europea sobre protección de la diversidad, que tiene carácter básico y debe ser respetada por las leyes de las Comunidades Autónomas-- así como Informes técnicos y científicos , emitidos por funcionarios especializados de la Administración Autonómica, prefirieron utilizar la presentación de una Proposición de Ley del Grupo parlamentario de Coalición Canaria. Simplemente porque con una Memoria y un Texto Articulado, basta. Todo sería más fácil y más discreto. Nada de Informes que pudieran resultar incómodos y a los que se pudiera agarrar la gentuza ecologista.

Es un ejemplo de libro de un gran fraude de Ley. Es decir, de utilizar a gran escala procedimientos que la Ley permite para conseguir fines que la Ley prohíbe. Entre otros, burlar derechos de participación ciudadana en la elaboración y control de las normas referidas a la protección de la Naturaleza.

Ya sólo quedaba evitar el escollo del Gobierno de España. Con un Informe en sus manos de la Dirección del Medio Natural y de Política Forestal que ponía en solfa la constitucionalidad del Descatálogo Canario, el Ejecutivo estatal renunció a interponer a recurrirlo ante el Tribunal Constitucional como prueba de amor imperecedero en el clima de idilio que ahora vive con Coalición Canaria. Con la certeza de que los dirigentes del PSC se iban a comportar muy modositos.

De modo los eslóganes que tanto he oído recitar a los altos cargos del Gobierno de Canarias ( y a algún que otro dispuesto a pactar con estos guerreros del Arco Iris): ¡Canarias, punto caliente de biodiversidad! ¡Proteger nuestro Tesoro : la biodiversidad¡…!la Macaronesia, bla, bla, bla…¡, no son más que cáscaras de lapas.

¡Ni que chiquita Fauna! ¡Ay mi cabeza!

jueves, 21 de abril de 2011

INAPLAZABLE

Era 2007. Los canarios dieron precisas instrucciones de cambio. No cabía ninguna interpretación moral ni intelectualmente decente, ni “canariamente” honrada, del resultado electoral. No puede haber otra lectura, en un país democrático, cuando la tercera fuerza política se convierte súbitamente en la primera. En la primera con difer”i”encia.


Antes incluso de que la voz de cambio se diera por los canarios, ya estaban manos a la obra en contra del cambio los de siempre. Los que se han repartido el poder con todas las variaciones posibles sobre el mismo tema. Porque veían venir el veredicto de las urnas. Se trataba de abortar las esperanzas de los canarios. De los canarios, de ese pueblo con cuya invocación se llenan la boca.

La hoja de ruta estaba clara para los sicarios de la resignación. Primero, había que impedir a todo trance que quien representaba el anhelo de cambio presidiera el Gobierno. Luego, había que destruirlo. Políticamente, se entiende. No podía ser, de ninguna manera, que quien representaba la ilusión de un pueblo siguiera andando tan campante por estas Islas.

La finalidad, también. Había que darle una lección a un pueblo visiblemente inmaduro para gobernarse a sí mismo. Si a pesar de la normativa electoral, que hace de guardiana del sistema de poder establecido, los canarios exigían cambio más les valía que perdieran toda esperanza. Aquí, en estas Islas, siempre las cosas fueron y serán así. Las Instituciones, una mera agencia de los que mandan en la sociedad y en la economía. Y de los que mandan sobre los que mandan. Qué es eso del interés público, ni qué niño muerto.

Y de paso, desmoralizar. Eso del cambio es una fantasía. Mejor, la próxima vez no pierdan el tiempo yendo a votar. Total, no sirve para nada.

Pero desmoralizar no sólo a los canarios, sino también a una dirigencia socialista a la que el despertar de los canarios había sacado de su modorra. Y se sumaron, sin creérselo del todo, a los himnos y a las consignas. Se les notaba la voz impostada, el tono chillón. Eran la pieza más fácil de doblegar. El Régimen los conoce de viejo.

Paulino y Soria y todo lo que ello representan bajo el cielo de esta tierra, hicieron su trabajo. A los pocos meses ya había conspiraciones en el Partido Socialista Canario. No eran conspiraciones internas como cuchicheaban los avisperos periodísticos. Eran simplemente conspiraciones contra lo que los canarios decidieron porque lo necesitaban: el cambio. Faltaba un faro y guía que dieran las instrucciones, que fijara el orden del día de la resignación. Y en seguida apareció el elegido. “Lo importante no es el resultado electoral, sino estar en el Gobierno”.

La siguiente presa era Juan Fernando. Le había tocado liderar una honrosa misión: devolver el derecho a la autonomía, a autogobernarse, a su señor natural, el pueblo canario. Se lo acabó creyendo, lo certifico. Pude presenciarlo en vivo y en directo, aunque no en primera fila. En primera fila estaban los que habían estado siempre y hoy siguen estando. En primera fila, pero observando y conspirando. Y si falta alguno, siguen ahí sus actitudes. Vivitas y coleando. Aunque llamar vivito a algo mortecino, porque la resignación es negar las posibilidades de la vida, la fuerza de las ilusiones, sea una contradicción en sus términos. A J.F. lo cercaron. Pero fue él quien se marchó. Ahí queda para la crónica de nuestras cosas.

Luego vino todo lo demás. Pero eso no hay que contarlo. Está pasando, lo estamos viendo (CNN+).

Faltaba, para completar la faena, lo más difícil. Ahogar el ímpetu de cambio de los canarios. Y, si fuera posible, para siempre jamás.

Pero no lo han conseguido. Los canarios quieren el cambio porque lo necesitan. Y si en 2007 era necesario, ahora es inaplazable.

Si Canarias, es decir los canarios, lo necesitan y decidieron en las urnas ponerlo en marcha, es una orden. Una orden que está más vigente que nunca, a pesar de las interferencias de señales y ondas intervenidas. Lo bueno de una sociedad libre es que el poder y los poderosos no lo pueden controlar todo durante todo el tiempo. Y en los resquicios florece la libertad y la dignidad de un pueblo.

Por eso debemos empezar sin demora. ¿Por dónde? Por la pieza que debiera ser útil a los canarios, representándoles, y lleva demasiado tiempo en harina de otro costal: el Parlamento, órgano representativo del pueblo canario. Estas son las proclamas: ¡Abajo las barreras electorales! Y ¡Abajo el fuero!

Abajo las barreras, porque son guardianas de un régimen, de un sistema de poder que no representa ni las necesidades ni las ilusiones de todo un pueblo. Con estas barreras no controlan toda la composición del Parlamento. No es un artilugio tan tosco como lo fue el sufragio censitario con el que la burguesía secuestro la soberanía nacional en muchos países, durante más de un siglo. Es más sutil, pero más eficaz. Porque con las barreras prefabrican la mayoría parlamentaria, que ya no sólo aprueba las Leyes, sino decide el Gobierno. Esto es un sistema parlamentario. Manejando la mayoría parlamentaria controlas todo el poder.

Abajo el Fuero, porque es una anticualla sin ningún sentido. Ya sólo es útil para quienes quieren sustraerse al principio de igualdad ante la Ley, no dar cuenta de sus andanzas ante el Juez ordinario predeterminado por la Ley, usar el Parlamento para intentar la impunidad de fechorías cometidas en otros cargos públicos. Si las barreras nos emparentan con los sistemas políticos propios del liberalismo oligárquico, el Fuero de los diputados nos devuelve a tiempos más pretéritos, a sistemas sociales estamentales e inicuos. La obscenidad con la que algunos pervierten las prerrogativas trasnochadas de la Cámara, lo pone al descubierto.

Así que ¡a la tarea!

lunes, 11 de abril de 2011

“QUE TOMEN NOTA DE LOS IMPUTADOS”

Esto es lo que pide a los ciudadanos un Pepe Blanco, cada vez más al ritmo de escola de samba ¡…! en sus comparecencias informativas, ante la aprobación por el Partido Popular de candidaturas cargadas de imputados.

Ramón Jáuregui la ha secundado de inmediato “el PP comete una falta de respeto muy grave hacia los ciudadanos, al permitir que formen parte de sus listas electorales persones que están gravemente imputadas… por graves delitos de corrupción”.

¡Cómo se nota que Canarias, esta España Tropical, está muy lejos! Tan lejos que se puede aplicar aquí un código ético-político del que están ausentes valores que se afirman en la lejana España peninsular.

Quiero subrayar que el derecho a la presunción de inocencia y todos los demás derechos ligados al derecho constitucional a la tutela judicial efectiva son sagrados. También en Canarias. Que son derechos que asisten a todas las personas. Que no existe ninguna Ley que prohíba a un ciudadano imputado judicialmente por delitos relacionados con la corrupción presentarse a las elecciones. Que no todas las imputaciones judiciales de un cargo público lo son por hechos delictivos relacionados con la corrupción.

Que, tratándose de hechos delictivos, siempre presuntos, asociados a la corrupción: tráfico de influencias, cohecho, malversación de caudales públicos, prevaricaciones continuadas en la adjudicación de contratos públicos, prevaricaciones urbanísticas, es decir todas las conductas de los cargos y autoridades públicas que expresan confusión entre intereses públicos y privados, o una ruptura de la lealtad que los representantes deben a los ciudadanos… no vale la excusa, porque es sólo una excusa, de que el cargo público imputado no se ha enriquecido personalmente.

Ahora bien: un partido político de ideario democrático y progresista, un partido que reivindique una forma de hacer política basada en la transparencia, el respeto a la legalidad, a los derechos de los ciudadanos y a los intereses públicos, no puede permitir --porque es una “falta de respeto muy grave”-- que figuren en sus candidaturas personas imputadas judicialmente por ese tipo de delitos.

Ésta, les aseguro, es una de las claves que permiten explicar los episodios vividos en el socialismo canario en los últimos años. La complicidad de ciertos dirigentes en el cerco a JFLA, su alineamiento en el Congreso post-JFLA, en las primarias y en la destitución de las Ejecutivas de Tenerife y de Santa Cruz. Y sobre todo, como premio a su actitud, su presencia en las listas. Ha sido la factura que ha pagado José Miguel Pérez y su corte de los milagros por la “lealtad inquebrantable” de todos los imputados del PSOE por estas ínsulas.

Los partidos conservadores, gran parte de sus dirigentes y de su electorado ven el deseo de enriquecimiento como algo consustancial al ser humano. Algo dictado por la Naturaleza y, por lo tanto, no criticable moralmente. Tampoco, por cierto, cuando a ese instinto le da rienda suelta un gobernante. Total, si le dedica su tiempo a la cosa pública, por qué va a salir peor parado que si se dedicara a sus negocios particulares.

Y no fue fácil que se abriera camino, en la historia de las ideas políticas y en el de la cultura jurídica, la separación entre la hacienda pública y la hacienda del príncipe, entre el aerarium publicum y el aerarium principis.

Pero es, aunque no les guste a algunos, un avance civilizatorio y uno de los principios en que se asienta la sociedad democrática.

La izquierda no se puede permitir algunos renuncios, ni incurrir en contradicciones tan flagrantes entre lo que se predica y lo que se practica. Pero no sólo por una cuestión de coherencia o, meramente, de principios, aunque esta fundamentación bastaría de sobra para hacer irrenunciable la exigencia. Sino por una cuestión meramente práctica.

Resulta completamente desmoralizador para los ciudadanos de convicciones progresistas. Diría más: para los ciudadanos de buena voluntad, contemplar que todos los imputados del PSOE en la Isla de Tenerife son candidatos. ¡No va más!

Y todo este espectáculo lo ha apadrinado, porque le conviene, Pepe Blanco. Sí. El mismo que quiere que los ciudadanos “tomen nota” de la ristra de imputados del PP que son candidatos a las elecciones del 22M.

¡Claro! ¡Canarias está muy lejos! Como ocurría desde los tiempos de fray Antón Montesinos y del padre Bartolomé De Las Casas, una cosa son los principios que se proclaman en la Corte y otros los que se aplican en las Islas y Tierra Firme, más allá del mar. Aquí todo es negociable. Toda contrapartida, factible.

jueves, 7 de abril de 2011

PETICIÓN AL PRESIDENTE DEL PARLAMENTO DE CANARIAS

Excmo. Sr. Presidente del Parlamento de Canarias

Don Santiago Pérez García, mayor de edad, vecino de La Laguna, domiciliado en calle (----------), titular del DNI nº (----------), y cuyas restantes señas de identificación constan en la Secretaría de la Cámara, a V.E. atentamente EXPONGO:

Primero.-Con fecha de 13 de abril de 2009, en mi condición de diputado al Parlamento de Canarias y portavoz del Grupo Parlamentario Socialista Canario, presenté ante el Registro General (nº 1963) una Propuesta de “Proposición de Ley para la democratización del sistema electoral al Parlamento de Canarias”.

Dicha iniciativa, una vez calificada y admitida a trámite, fue tomada en consideración por unanimidad del Pleno de la Cámara en sesión celebrada el 7-10-2009, dictaminada favorablemente por el consejo Consultivo de Canarias y no fue objeto de ninguna enmienda por parte de los grupos Parlamentarios durante el plazo concedido al efecto, que fue sucesivamente prorrogado y terminó el 15 de abril de 2010.

A pesar de no haberse presentado enmiendas, se procedió por parte de la Mesa de la Comisión al nombramiento de una Ponencia. Dicha Ponencia se reunió el 17 de diciembre de 2010 y, constatando la inexistencia de enmiendas y por lo tanto careciendo de objeto este trámite del procedimiento legislativo, aprobó unánimemente como Informe “mantener el texto de la Proposición de Ley en sus términos” (B.O. Parlamento de canarias núm. 401, de 22 de diciembre de 2010).

La Comisión de Gobernación, Justicia y Desarrollo Autonómico debatió el Informe de la Ponencia, para la elaboración del Dictamen preparatorio del Debate ante el Pleno de la Cámara, acordando rechazarlo por mayoría (Grupos Parlamentarios de CC y PP), a pesar de que su toma en consideración se había efectuado por unanimidad y de no haber sido enmendada la Proposición de Ley por dichos Grupos Parlamentarios.

La documentación sobre este procedimiento legislativo que consta en la página web de la Cámara no contiene referencia alguna al Dictamen de la Comisión, ni a la formulación de voto particular, por parte del Grupo Parlamentario Socialista, al amparo del art. 134.1 del Reglamento Parlamentario, “con vistas al mantenimiento del texto de la iniciativa legislativa que hubiese sido modificada en Comisión” --y, a fortiori, si hubiera sido rechazado globalmente-- para su defensa ante el Pleno (vid. Reglamento del Senado, art. 117.2 , “En caso de introducirse cualquier modificación --en Comisión-- los Senadores podrán convertir en enmienda y, en su caso en voto particular, el texto anterior del proyecto o proposición de ley”).

Segundo.- Se ha hecho pública la decisión de los Órganos de la Cámara de habilitar el mes de abril para la tramitación de un Proyecto de Ley sobre las Cajas de Ahorro, a pesar de que la Legislatura había sido dada por terminada en el último Pleno del mes de marzo.

Tercero.- En el estado de Derecho, las normas de procedimiento, tanto en el ámbito legislativo como en el judicial y el administrativo son normas de orden público, de carácter imperativo, y no de naturaleza dispositiva. No pueden, en consecuencia, dejar de aplicarse por acuerdo de las partes del procedimiento, ni por las autoridades responsables de su tramitación.

Por otro lado, el artículo 9.1 de la Constitución establece que los ciudadanos y los poderes públicos están vinculados por la Constitución y por el resto del Ordenamiento Jurídico.

El procedimiento legislativo, que tiene si cabe mayor trascendencia jurídica que el proceso judicial o el procedimiento administrativo, dado que la regla fundamental del Estado de Derecho es la del pleno sometimiento a la Ley tanto del poder judicial (art. 117.1 in fine de la Constitución) como de la Administración Pública (art. 103.1), y el objeto del procedimiento legislativo es la aprobación de la Ley, expresión de la soberanía popular, debe terminar conforme establece el Reglamento de la Cámara, es decir mediante el debate y la votación ante el Pleno de la Cámara (art. 133 “Una vez terminado el Dictamen de la Comisión, éste… será elevado al Pleno a efectos de la tramitación subsiguiente que proceda..”)

En virtud de lo Expuesto, y en ejercicio del derecho fundamental de petición reconocido en el artículo 29.1 de la Constitución Española y desarrollado en la L.O. 4/2001, de 12 de noviembre, arts. 1.1, 2, 3 y Disposición Adicional 1ª (Regímenes Especiales ante los órganos legislativos), así como en el art. 47 del Reglamento del Parlamento del Parlamento de Canarias,

SOLICITO al Parlamento de Canarias que considere presentado este escrito en el ejercicio del derecho fundamental de petición; lo admita y, previos los trámites previstos en el Reglamento de la Cámara, acuerde de incluir en el Orden del Día del Pleno, ampliando al efecto la habilitación del mes de abril acordada para la tramitación del Proyecto de Ley sobre Cajas de Ahorros, para su debate y votación definitiva, la Proposición de Ley de Artículo Único para la democratización del sistema electoral al Parlamento de Canarias, cuyo objeto es la bajada de las injustas barreras electorales actualmente existentes y cuya finalidad, que estimamos de estricta necesidad democrática y de interés general prioritario, es la de garantizar que la composición del Parlamento de Canarias, cuya circunscripción electoral es la Isla, refleje con fidelidad la voluntad de los ciudadanos, convirtiéndolo realmente en el “órgano representativo del pueblo canario” (art. 9.1 del Estatuto de Autonomía), que es el titular del derecho a la Autonomía, “del que emanan los poderes” de la Comunidad Autónoma de Canarias (art.1,párrafo segundo, del Estatuto de Autonomía de Canarias).

Igualmente Solicito que, en el caso de que fuera necesario completar o aclarar alguno de los extremos o de los fundamentos jurídicos de esta petición, se me convoque a la audiencia especial ante la Mesa de la Comisión del Estatuto del Diputado y de Peticiones, prevista en el art. 47.4 del Reglamento de la Cámara.

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(*) Esta petición ha sido presentada por Santiago Pérez en el registro del Parlamento de Canarias con fecha 6 de abril de 2011.

lunes, 28 de marzo de 2011

RENDICIÓN, MEMORIA Y LEALTADES

Spínola anuncia la presentación en la próxima legislatura de una nueva propuesta (de Reforma Electoral) “basada en el acuerdo con CC de 2006”. Así lo reflejaba la prensa, entrecomilladamente, el 1 de marzo. Fue al día siguiente de que CC y PP rechazaran en la Comisión Legislativa la Proposición de Ley que presenté para echar abajo las barreras electorales, auténtica columna vertebral del sistema de poder institucional establecido en Canarias desde hace más de tres lustros. Una democracia sin alternancia. Cada vez más deteriorada.


¿Rescatar el acuerdo de 2006? Eso significa una Capitulación en toda regla. Los socialistas canarios éramos tercera fuerza política en esa legislatura. Que es exactamente a donde va a llevar esta dirigencia al PSC-PSOE, más pronto que tarde. Empezar a hablar de los acuerdos de 2006 es dar por sentado que, en la próxima legislatura, las cosas volverán a ser como antes. Los socialistas en el corral y las aguas tranquilas. El Régimen también.

En ese acuerdo, la bajada de las barreras era sólo hasta el 15%. Es decir, nada. Sin embargo, todos deben saber que los socialistas canarios estábamos conjurados para cambiar a fondo el sistema electoral. Sería durante la tramitación de la Reforma del Estatuto en las Cortes Generales. Tal y como hicieron en 1996 los de CC, aprovechando la debilidad parlamentaria del primer Gobierno Aznar. En ATI-CC presentían que les íbamos a aplicar su propia medicina. Y esa fue la verdadera razón por la que, revalidada la mayoría socialista en las elecciones generales de 2008, forzaron la retirada de la Reforma del Estatuto. Para ATI-CC es mucho más importante el sistema electoral, que le permite reproducirse en el poder, que obtener más competencias o blindar nuestro REF en el Estatuto.

MEMORIA

Estaría encantado de hacer un ejercicio de memoria con Spínola. De memoria de hechos, no de fabulaciones a la medida, ni de relatos manipulados contados de atrás p’alante. No sé si despertarán el interés de alguien, pero puede ser divertido.

Estaría encantado de hacer un inventario de traiciones en el pasado reciente. De complicidades en la descomunal campaña contra Juan Fernando. De encerronas orquestadas para desmoralizarle, de los protagonistas y actores de reparto. De mociones de censuras fraguadas a espaldas de López Aguilar y de la Ejecutiva, como la realizada en La Oliva con el PP de Domingo Glez. Arroyo para obtener la alcaldía para el PSC, o las de La Gomera con tránsfugas, en San Sebastián o en Valle Gran Rey, en este último caso haciendo el PSC alcalde al tránsfuga. Podríamos confeccionar la nómina de quienes bendijeron esos pactos y luego se escabullían, dejando a JFLA sólo e inerme. Sufriendo ataques en su credibilidad por decisiones que no había tomado, ni patrocinado. Ni compartía.

Podríamos --está tirado, la verdad-- hacer recuento de quiénes y a cambio de qué han recibido el apoyo de toda la ristra de cargos socialistas imputados en los congresos, las primarias y hasta para encabezar las candidaturas. Y tienen la caradura de seguir proclamando que quieren cambiar la política. ¡ No me jeringues!

Ese ejercicio de memoria lo hago con frecuencia. Por eso, lecciones de lealtades las justas. Y de alguno que yo me sé, ninguna.

LEALTADES

Me imagino que aceptará que la lealtad al PSOE es algo más que la lealtad a una dirigencia con veleidades golpistas. Que lealtad al PSOE es, ante todo, lealtad a sus valores. Y a los compromisos contraídos en nombre de esos valores. Lealtad a lo que los ciudadanos que nos han votado esperan del PSOE.

No esperan resignación ante un poder desacreditado. No esperan anuncios de que, aunque se ganen las elecciones, se investirá a Paulino como presidente. No esperan almuerzos prenupciales con los de ATI y un grupo de empresarios, en los que se cuchichea sobre lo divino, lo urbano y lo baldío. Ni que los cargos públicos socialistas aprovechen el poder para enriquecerse. O para beneficiar a ciertas amistades peligrosas. Ni que constituyan sociedades a las que aportan, ya que no capital, tráfico de influencias. Ni que, tras dejar el poder, pasen directamente al servicio de empresas a las que han subvencionado generosamente. Nada de eso esperan quienes votan socialista.

Lo confieso. No tengo el menor interés en rebatir apelaciones cuarteleras al patriotismo partidista. Ni tener que justificar por qué uno tiene la obligación de rebelarse contra el golpismo, aunque sea de chochos y moscas, como el que han realizado en Tenerife contra la dirección insular y la agrupación de Santa Cruz, elegidas ambas democráticamente por los militantes del partido. Es un imperativo categórico para todo demócrata. Lo que hay que justificar es el golpismo, no la rebeldía.

Si la política es o debiera ser una actividad noble, querer continuar u optar por quitarse de en medio son opciones legítimas. Lo que no es legítimo es traicionar a los líderes y a las estrategias respaldadas por los canarios o dar golpes de estado de andar por casa, para quitarse de en medio a los militantes que molestaban a ATI-CC, como molestaba Juan Fernando, con la finalidad de colocar algunos consejeros, tocar poder, en un gobierno de continuidad dirigido por los mismos de ahora. Y al final ATI-CC pactará con el PP y los dejará una vez más en la oposición. Completamente desacreditados.

Cada uno es rehén de su propia trayectoria. La mía es conocida. La de otros, sobre todo a la hora de dar la cara en circunstancias difíciles por ese PSOE con cuya invocación se llenan la boca, es más imprecisa. Por eso a algunos nos atacan con saña Zerolo y los machucambos del Régimen. A otros les dedican piropos y les nombran caballeros.

POSDATA

El Portavoz Socialista no presentó ningún escrito expresando formalmente su voluntad de que la Proposición de Ley de Reforma Electoral, rechazada súbitamente en la Comisión Legislativa, fuera debatida y votada en el Pleno. Nada de “exigencias” verbales en la Junta de Portavoces. ¡Por escrito y por el Registro!. Y en el plazo de 48 horas desde la votación en Comisión, que es el reglamentario.

Prefiero no tomarme en serio la sabiduría jurídica spinoliana. Podría dar lugar, si Spínola fuera abogado, a episodios como éste:

Cliente.- Oiga, me han robado el coche. ¿Debo presentar una denuncia?

Abogado Spínola.- A ver…Hmmm. Creo que no.

Cliente.- ¿Y entonces?

Abogado Spínola.- Lo siento. Es que aquí tengo un artículo del Código Penal que dice que hay que presentar una denuncia cuando a uno le roban los faros del coche; pero no dice nada de lo que hay que hacer cuando a uno le roban el coche completo, con faros y todo.

Cliente.- Bueno!....Pues, si veo al ladrón, le diré que me lo devuelva.


Oséase que, según Spínola (si he entendido bien por qué me suspende en Derecho Parlamentario), si en la Comisión Legislativa modifican el Informe de la Ponencia incorporando una enmienda o suprimiendo un artículo, hay que presentar un voto particular para poder defender ante el Pleno el Texto de la Ponencia. Ahora bien: si la mayoría rechaza en la Comisión todo el Informe de la Ponencia para cargarse la Proposición de Ley, entonces no hay nada que hacer. ¡Tá bueno el cuento pa’ creeslo!

Lo que pasa es CC los tiene cogidos por salva sea la parte, vía Madrid. Y, encima, Paulino les dice que “no pintan nada” en las decisiones que toma su partido, que son una “comparsa”, que están en “una posición de debilidad tremenda” (Club Prensa Canaria, 1 de marzo de 2011). Esta es la realidad a la que la ambición y la pusilanimidad de algunos están llevando al Partido Socialista Canario. Lo demás son vainas.

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿ TONGO PARLAMENTARIO ?

Finalizando la pasada legislatura, en vísperas de las elecciones de 2007, Coalición Canaria forzó una modificación de la normativa electoral al Parlamento de Canarias para ampliar el plazo de recepción de los votos de los canarios en el exterior.

En el mismo procedimiento rechazaron la tramitación de enmiendas socialistas encaminadas a modificar el sistema electoral, a pesar de que entre las enmiendas y el objeto de la Ley que se tramitaba existía una evidente conexión.

Durante estos días hemos asistido a la triste finalización de una legislatura perdida. El broche del deterioro parlamentario lo pone la “terminación” del trámite de la iniciativa legislativa que presenté, nada más asumir la función de portavoz socialista, para echar abajo las barreras electorales antidemocráticas que sirven de eficaz baluarte defensivo del actual sistema de poder establecido en la Comunidad Autónoma, bajo la hegemonía de Coalición Canaria y, sobre ésta, el predominio político de ATI (permítanme utilizar ésta denominación, que todo el mundo entiende).

La Proposición de Ley, de artículo único, pretendía asimilar las barreras electorales que se aplican en la elección de diputados a la Cámara Autonómica a las que existen en la elección de consejeros de los cabildos insulares, de modo que se contabilicen en la fase de distribución de escaños aquellas candidaturas que hayan obtenido al menos el 5% de los votos válidos en la circunscripción insular, que es la circunscripción electoral al Parlamento de Canarias.

La Proposición de Ley fue tomada en consideración, por unanimidad, por el Pleno del Parlamento. Fue informada favorablemente por el Consejo consultivo de Canarias. Y no fue objeto de ninguna enmienda por parte de los grupos parlamentarios.

El pasado 17 de diciembre, la Ponencia parlamentaria --que todavía no me explico para qué se constituyó, ya que su objeto en el procedimiento legislativo es exclusivamente estudiar las enmiendas presentadas y elaborar un Informe, incorporando unas y rechazando otras, para facilitar el trabajo de la Comisión Legislativa que preparará el debate definitivo ante el Pleno de la Cámara-- acuerda “mantener el texto de la Proposición de Ley en todos sus términos”, al no haberse presentado contra el mismo ninguna enmienda.

En la Comisión Legislativa de Gobernación, CC y el PP votaron en contra del Informe de la Ponencia, con el objeto de impedir su debate y votación ante el Pleno. El presidente del Parlamento ha hecho unas manifestaciones sobre la inoportunidad de debatir un asunto como éste en vísperas de las elecciones, sin caer en la cuenta que el procedimiento legislativo es el más importante, y el que mayores garantías posee, de todos los procedimientos que existen en el Estado de Derecho. Porque es la Ley, fruto de la decisión del órgano que representa a la ciudadanía, la que enmarca la acción del poder judicial y de las Administraciones Públicas. Pero, a estas alturas, lo doy por imposible.

A continuación, el Grupo Parlamentario Socialista debería haber presentado, en el plazo de 48 horas desde que se aprobó el dictamen de la Comisión, un escrito expresando su voluntad de recuperar el Texto de la Proposición de Ley (rechazado por la Comisión) para su defensa ante el Pleno, ejerciendo así su derecho fundamental a participar en la función legislativa y, de paso, reafirmando el orden jurídico establecido en la Constitución, el Estatuto de Autonomía y el Reglamento del Parlamento de Canarias.

Pero, según mis informaciones -- ya que, a partir de la publicación del Informe de la Ponencia, se ha producido un apagón en la información oficial del Parlamento, hasta las 14.00 horas del 22 de marzo en que escribo estas notas-- el grupo Socialista no presentó escrito alguno ¡…¡.

¿Qué está ocurriendo? ¿Qué fasa-Renault, como diría Ramiro Rivas?

Según mi leal saber y entender lo siguiente:

Cuando el portavoz socialista manifestó su intención de reactivar la tramitación de la Proposición de Ley, a la vista del indisimulado propósito de CC y PP de aparcarla para siempre jamás, haciéndola decaer por la finalización de la legislatura, Coalición Canaria puso el grito en el cielo y les espetó con grande aspaviento que ESTÁ PACTADO EN MADRID DEJAR LAS COSAS COMO ESTÁN, además de SEPARAR LA REFORMA ELECTORAL DE LA FUTURA REFORMA DEL ESTATUTO.

Entonces……Entonces llegó el de Lugo, digo el de Blanco…. Y armado en la Gran Canaria con Guanarteme el Converso, mandó a parar. A partir de ahí, al portavoz socialista no le ha quedado otra que hacer como que ha defendido la Proposición de Ley de cara a la galería, por un lado; y, por el otro, a resignarse tocan !. Es lo que ha venido pasando con el Catálogo de Especies Amenazadas y con el acuerdo para separar la Reforma Electoral de la del Estatuto de Autonomía, del que este episodio no es sino un capítulo. Total, TONGO.

AL CAJÓN DE LA BASURA

El 21 de septiembre y el 1 de octubre de 1994 se presentaron las propuestas de Reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias de Coalición Canaria (a través de los Grupos Parlamentarios que la representaban: AIC, ICAN, Centristas, Mixto) y por parte del Grupo Socialista. Coincidían al milímetro en la elevación de las barreras electorales, que ya eran abusivas en el Estatuto de Autonomía de 1982 --del 20% insular y el 3% regional-- al 25% y el 5% respectivamente. Tratándose de propuestas presentadas “autónomamente” por cada Grupo, es evidente que habían llegado a un acuerdo previo sobre este delicado tema.


El Pleno del Parlamento, celebrado el 20 de diciembre de ese año, aprobó por unanimidad la Propuesta de Reforma del Estatuto, cuya Disposición Transitoria 1ª, párrafo 2, incorporaba la subida de las barreras electorales.

Abierto del melón de las barreras para endurecerlas, a Coalición Canaria no le tembló el pulso para subirlas aún más en el Congreso de los Diputados, aprovechando la debilidad parlamentaria del primer gobierno de Aznar. Sí, sí, EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, esa Cámara peninsular que AHORA dicen que no puede entrometerse en las normas electorales al Parlamento de Canarias.

Con esas barreras abusivas, ATI se garantizaba su hegemonía en la recién nacida Coalición Canaria, a la par que obligaba a los partidos insulares a incorporarse a la disciplina de CC para alejar el riesgo de quedarse fuera del Parlamento.

Las barreras no condicionan toda la composición del Parlamento, pero sí la de la mayoría parlamentaria. Que es lo importante, porque de ella depende la formación del Gobierno, su estabilidad, la elección del presidente de la Cámara y la mayoría de la Junta de Portavoces y, por tanto, el control de la agenda legislativa del Parlamento y hasta la actividad de control parlamentario sobre el Gobierno. Es decir, si sumamos la elección parlamentaria de la mayor parte de los miembros del Consejo Consultivo, Consejo de RTVC, Audiencia de Cuentas y la del Diputado del Común, las barreras electorales condicionan la actividad institucional de la Comunidad Autónoma.

Es ese control de la mayoría, que logran legislatura tras legislatura por medio de las barreras, lo que les ha permitido en los últimos años perpetrar maniobras como la de legalizar instalaciones turísticas en suelo rústico, aprovechando un procedimiento de urgencia para adaptar nuestra legislación turística a la Directiva Europea de Servicios; aprobar como Ley el Catálogo de Especies para evitar Informes técnicos y jurídicos, sortear la participación ciudadana y de la Comunidad científica y evitar Recursos. O tirar al cajón de la basura, por la cara y sin retratarse en una votación ante la ciudadanía, la Proposición de Ley sobre las barreras electorales.

Es tan esencial para el Régimen el mantenimiento de esa coraza que, el 18 de octubre de 2010, aprovechando otra vez la debilidad parlamentaria del Gobierno estatal y el desdén de los actuales dirigentes federales del PSOE con el trabajo de los socialistas canarios y, lo que es mucho más grave, con las demandas democráticas de la sociedad canaria, Coalición Canaria les ha arrancado el compromiso (en MADRID) de separar la futura reforma del Estatuto de la Reforma electoral, para que ésta no se haga nunca. Un bofetón a los socialistas canarios, como afirmó su Eminencia Reverendísima, Jerónimo Saavedra.

Pero ese compromiso no terminaba ahí. También implicaba que los socialistas canarios dejaran en la cuneta la Proposición de Ley en trámite que presenté en abril de 2009, desde que asumí las funciones de portavoz parlamentario del Grupo Socialista. Y lo que ha ocurrido en los últimos meses es una mala teatralización de este compromiso, que deja a la dirigencia socialista canaria actual tan maltrecha con en el caso de la Ley del Catálogo de Especies Amenazadas.

Veamos. La Proposición de Ley para reducir al 5% las barreras electorales, fue tomada en consideración por unanimidad. No se presentó, a pesar de haberse concedido varias prórrogas del plazo, ninguna enmienda contra el Texto. Se constituyó una Ponencia, en el seno de la Comisión Legislativa, sin objeto: ya que no había enmiendas que examinar. La Ponencia dio luz verde al Texto de la Proposición. Se convocó la Comisión para emitir un Dictamen sin objeto real, ya que no había enmiendas en trámite que pudieran incorporarse, modificándolo, al Informe de la Ponencia. Pero he aquí que, en la Comisión, Coalición Canaria y Partido Popular votan en contra del Informe de la Ponencia dictaminando el rechazo a la Proposición de Ley.

El Grupo Socialista, en buena lógica parlamentaria y por aplicación del artículo 134.1 del Reglamento de la Cámara, tendría que haber presentado en el plazo de 48 horas un escrito de voto particular asumiendo la Proposición de Ley para su defensa ante el Pleno, posibilitando su debate y votación, que es la última fase del procedimiento legislativo en cualquier Parlamento del universo democrático. Pero, por lo que se ve, no en Canarias.

Sin embargo, no me consta que el Grupo Socialista formulara ningún voto particular. Por eso, cuando Antonio Castro se ha negado, con el apoyo de la mayoría de la Mesa y de la Junta de Portavoces, ha incluir en el Orden del Día del Pleno la Proposición de Ley para desarmar las barreras electorales y democratizar la elección del Parlamento de Canarias, el portavoz socialista, inerme y rehén de los acuerdos entre Pepe Blanco, José Antonio Alonso, Ana Oramas, Paulino Rivero y Cía., ha escenificado unos pucheritos de disgusto y a otra cosa mariposa.

El portavoz socialista me había sustituido como ponente de la Proposición de Ley, a pesar de ser el autor de la misma, el 22 de noviembre pasado. Fue a raíz de tener conocimiento de lo que se había cocinado en Madrid. Porque sabía lo que se le venía encima y el papelón que le tocaba al Grupo Socialista del Parlamento de Canarias, convertido por la dirigencia actual del PSC-PSOE en mera sucursal de Madrid. A mayor gloria de ATI-CC, que luego se ríe con la cantaleta de siempre: ¡lo ven! ¡los del Partido Socialista y los del PP en Canarias son unos simples mandados de sus jefes de Madrid!.

Menos mal que José Miguel Pérez SIENTE CANARIAS. Porque si no llega a Sentir Canarias, que Dios nos coja confesados!!!

viernes, 4 de marzo de 2011

A la atención de don Marcelino Iglesias

Estimado Secretario Federal de Organización:

Te remito la presente para comunicarte una decisión que he meditado profundamente. Se trata de mi baja como militante del Partido Socialista Obrero Español. Después de largos años de militancia en los que he tenido el honor de defender y representar al PSCanario-PSOE, me siento en la obligación de darme de baja y lo hago efectivamente por medio de esta carta.

Las razones están ligadas a las circunstancias que he tenido que vivir en los últimos tiempos, especialmente durante la etapa en la que ha liderado el PSC-PSOE López Aguilar, al que he apoyado en todo momento. Me ha parecido verdaderamente intolerable que buena parte de quienes han dirigido el Partido en Canarias durante largos años se sumaran a una campaña de acoso y derribo, promovida por nuestros adversarios políticos y los sectores sociales a quienes representan, contra el líder que tuvo la osadía de encabezar un proyecto vigoroso de cambio que concitó el respaldo de la mayoría de los canarios en las elecciones de 2007. Pero este comportamiento y estas complicidades no eran nuevos. Simplemente se acentuaron, con toda la orquestación facilitada por un “Régimen” que se sintió realmente amenazado.

Otros ya habíamos vivido situaciones parecidas. Me ocurrió a mí mismo cuando lideré la candidatura que ganó las elecciones en el municipio de La Laguna, al borde de la mayoría absoluta en las elecciones municipales de 1999, muy difíciles para el PSOE en toda España. Y cuando, a partir del año 2000, desempeñé la Secretaría General de los socialistas tinerfeños. Los mismos ataques, las mismas complicidades, frente a una política básicamente coincidente con la representada por Juan Fernando.

No obstante, el detonante más reciente de esta decisión han sido las injustificadas destituciones de la Ejecutiva Insular de Tenerife y de la Ejecutiva Municipal de Santa Cruz de Tenerife, así como la suspensión de actividad orgánica de esta Agrupación Local. Con estas medidas inauguraste tu etapa como Secretario Federal de Organización, adoptando una Resolución que tu antecesora, Leyre Pajín, conocedora del panorama del PSC-PSOE, se resistió a tomar, a pesar de las presiones de Pepe Blanco y de los actuales dirigentes del Partido en Canarias.

Pero las cosas no ocurren por capricho. Y el trasfondo no puede ser más desilusionante. El Partido Socialista Canario está cambiando de rumbo, para volver a donde siempre. A una actitud de resignación que, durante largos años, nos ha impedido ganar elecciones y, además, eso que algunos llaman “tocar poder”. Porque se han puesto en práctica todas las formulaciones posibles del pragmatismo político y, a la hora de la verdad, las dos derechas canarias siempre se entienden. Porque no sólo coinciden en lo esencial, al margen del lenguaje “nacionalista” o “españolista” que adopten, sino que se complementan territorialmente en el Archipiélago.

Podría extenderme relatando mis propias vivencias y cómo he soportado mientras he sido portavoz del Grupo Parlamentario Socialista Canario, sin el menor respaldo efectivo de la dirigencia, una interminable campaña injuriosa desde el periódico El Día, de gran difusión en el Archipiélago, por haber tenido el atrevimiento de denunciar un importante asunto de corrupción, el caso Las Teresitas, auténtica radiografía del complejo empresarial-institucional que tiene colonizadas las Instituciones tinerfeñas desde hace demasiado tiempo. Al final he tenido que defenderme por mi propia mano, al no habérseme prestado la protección a la que estatutariamente tiene derecho todo militante socialista.

Pero, en fin, si tan poco interés se ha tenido en resolver, con arreglo a los principios democráticos y federales proclamados solemnemente en los Estatutos del PSOE, la situación del Partido en Tenerife y proteger los derechos de participación política de sus militantes, es un poco ocioso que siga adelante.

Estoy cada vez más convencido de que el trabajo de los socialistas canarios en los asuntos de la política canaria, y las expectativas puestas en nosotros por los canarios como factor de democratización y de cambio real, no deben ser objeto de transacción por circunstancias coyunturales de la política española. En estos casos, la negociación y las contrapartidas deben tener como objeto asuntos concernientes a la propia política nacional y sus prioridades.

Los recientes compromisos con Coalición Canaria para separar la reforma del antidemocrático sistema electoral al Parlamento de Canarias, verdadera piedra angular del sistema de poder vigente en el Archipiélago, y para que no se interpusiera por el Estado un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Catálogo Canario de Especies Amenazadas, son claros ejemplos de lo que nunca debió ocurrir.

Continuaré defendiendo los principios y valores que me llevaron, un día ya lejano, al Partido Socialista. Y mucho antes, casi un muchacho, a la militancia activa en la izquierda antifranquista. No es fácil dejar de pertenecer formalmente a un colectivo humano que ha protagonizado los más importantes avances de la España contemporánea y a cuya tarea he dedicado mis mejores energías e ilusiones.

Un cordial saludo, Santiago Pérez García, Agrupación Socialista de La Laguna.

Tenerife, 3 de marzo de 2011

GUERRA PREVENTIVA

La dirigencia del PSC se ha puesto nerviosa. Está rezumando una agresividad que bien podría emplear contra la derecha, sea “nacionalista” o del P.P. Pero no: calificativos de grueso calibre, como desleal, indigno o cínico los emplea contra un servidor, nadie al fin y al cabo. Y tanto más “naide”, si tomamos en cuenta la cercanía al poder que es el patrón oro con el que ciertas camarillas burocráticas interpretan el mundo.


Veamos los hechos. Dicen que Socialistas x Tenerife van a suscribir una alianza electoral con Nueva Canarias, con el exclusivo objetivo de superar las barreras electorales antidemocráticas que son la columna en la que se apoya el sistema de poder establecido en el Archipiélago. Es una posibilidad que aún no se ha traducido en acuerdos efectivos, es decir en hechos.


Contra esa posibilidad están disparando fuego graneado los Spínolas, J.M. Pérez, Espino y algún que otro comentarista. Y todo ese fuego lo dirigen contra un servidor, desde que se ha hecho público el ofrecimiento de que encabece la candidatura por Tenerife de una coalición formada por Izquierda Unida, Los Verdes y Socialistas x Tenerife. Lo cual no es sino otra posibilidad.


Sin embargo, lo que no son ni meras posibilidades ni conjeturas, son los hechos que ahora las cuento.


Primero, que Nueva Canarias ha suscrito un acuerdo electoral con el Partido de Independientes de Lanzarote (PIL), exclusivamente referido al Parlamento de Canarias y con el objetivo explícito de sortear las barreras electorales.


Segundo, que Nueva Canarias TIENE un pacto político con el PSOE en Gran Canaria, que ha permitido a José Miguel Pérez ser presidente del cabildo, a pesar de haber perdido las elecciones frente al PP, y a los socialistas gobernar en varios municipios de esa Isla.


Tercero, que el PSOE ha gobernado con el PIL, durante largos años y con las fórmulas más diversas, en las Instituciones de Lanzarote. Precisamente durante los años en que el PIL era dirigido --con libertad o privado de ella—por Dimas Martín.


Cuarto -y esta es una consecuencia inevitable de lo anterior-, quienes únicamente tiene suscritos pactos, o los han mantenido en el pasado PARA GOBERNAR, (no para enfrentarse a una ley antidemocrática sobre la que se ha edificado un sistema de poder oligárquico), son Nueva Canarias y el PSC-PSOE en Gran Canaria y el PIL con el PSOE en Lanzarote.


No soy yo, sino un socialista conejero que me llama cínico, el que figura en los papeles policiales y judiciales haciendo llamadas telefónicas a Dimas Martín, residiendo éste en un edificio público situado en Tahiche.


Todos estos exabruptos de la dirigencia del PSC-PSOE tienen un solo objetivo: disuadir, amedrentar más bien, a los dirigentes del nuevo partido Socialistas x Tenerife, para que ni se les ocurra participar en las elecciones al Parlamento de Canarias por la circunscripción insular de Tenerife, a no ser que sea en solitario; es decir, sin ninguna posibilidad de obtener un escaño aunque los tinerfeños con sus votos les dieran respaldo suficiente.


Spínola y compañía saben perfectamente que la única aspiración de SxTF y de otras opciones tinerfeñas de carácter progresista es la de defender en el Parlamento las políticas que nos han identificado a muchos socialistas tinerfeños que, en el momento del golpe de fuerza perpetrado contra la Ejecutiva Insular, constituíamos la mayoría democráticamente definida en un Congreso.


Y saben también que SxTF, en caso de obtener un escaño, no compartirá con el PIL ni siquiera grupo parlamentario. Así lo han comprometido públicamente sus dirigentes.


Pero quieren aprovecharse, como lo ha venido haciendo ATI desde l996, de un sistema electoral antidemocrático que guillotina el pluralismo de la sociedad canaria, excluyendo del Parlamento a quienes obtienen votos suficientes para estar representados, fuerza la práctica del voto útil y desmoraliza a muchos ciudadanos y a muchas posibles candidaturas a no participar, empujándoles a la abstención.


En fin, quieren salir indemnes del golpe de fuerza que han perpetrado en Tenerife para eliminar obstáculos a su plan de investir a Paulino Rivero como presidente del Gobierno, con tal de “tocar poder”.


Y, valiéndose de la ley electoral que dicen querer cambiar, pero que han pactado en Madrid separar de la reforma del Estatuto de autonomía, para que no se cambie nunca, quieren evitar a toda costa que militantes socialistas y votantes progresistas puedan decirles con el voto a SXTf, que rechazan el golpe contra la democracia interna que asestaron, la irrupción a todo trapo de imputados en las listas socialistas por Tenerife y los pactos que tienen amañados de espaldas a los que han esperado durante mucho tiempo que el PSC sirviera para cambiar no sólo de gobierno sino la política canaria. Pero “no se puede reconstruir Canarias con quienes la han destruido” (José Miguel Pérez). Y mucho menos, poniéndose a la orden de Paulino. Esto lo digo yo.

Total, guerra preventiva. Su finalidad, a la vista. Su origen, el miedo.

Santiago Pérez, La Laguna 3 de marzo de 2011

sábado, 29 de enero de 2011

BALANCE DE UNA LEGISLATURA 2007-2011

ELOGIO DEL PARLAMENTARISMO. Confiar a una asamblea representativa el poder tomar las principales decisiones políticas, ha sido la ficción más útil que se ha inventado para resolver el eterno dilema, el primero que se planteó el primer hombre que se puso a pensar sobre la sociedad y sobre el poder, sobre la política: cómo compaginar la libertad del ser humano y la obediencia al gobernante.


Es la ficción de “obedeciendo a (los representantes de) todos, no me obedezco más que a mí mismo”, de formulación rousseauniana, basada en el insuperable optimismo de creer que la mayoría de un parlamento no sería capaz de tomar decisiones amenazadoras para la libertad y los derechos individuales.


El tiempo demostró trágicamente que sí era posible, que sí se podía usar el poder de la mayoría para ahogar la libertad, y a partir de ahí se impuso en la vieja Europa la necesidad de acotar el poder de la mayoría, dándole valor jurídico a la Constitución, asegurando su supremacía sobre las demás normas jurídicas, mediante el control de la constitucionalidad de las Leyes y la regulación de un procedimiento muy riguroso, y distinto del legislativo, para la Reforma constitucional. Algo que ya estaba bien establecido al otro lado del Atlántico. La experiencia constitucional norteamericana resultó sumamente provechosa.


Por eso es tan importante el parlamentarismo, un buen parlamentarismo, como garantía esencial de la libertad y la democracia. El Parlamento es una asamblea representativa de los ciudadanos. Éstos conforman el pueblo, titular de la soberanía, del que emanan los poderes del Estado. Y es esa naturaleza representativa la que justifica que le corresponda aprobar la Leyes, los tributos, los gastos públicos, controlar al Gobierno --frenando la tendencia biológica del poder a extralimitarse, aunque esté en manos bienintencionadas-- y, en los sistemas políticos llamados por eso parlamentarios, investir y destituir al propio Gobierno.


Es una evidencia que el sistema de partidos y el sistema electoral, especialmente cuando se emplea la fórmula proporcional y listas cerradas y bloqueadas, han revertido el funcionamiento de los regímenes parlamentarios, de forma que es en realidad el Gobierno, y por medio de él la dirección del partido gobernante, quien controla a la mayoría parlamentaria (y no al revés), a través del poder de hacer las listas electorales. Por eso, el mecanismo de control y contrapeso del poder --indispensable para la existencia de un sistema político basado en la libertad-- , ya no lo ejerce el Parlamento como Institución sino los grupos que han de fiscalizar, dentro y fuera del Parlamento, la acción del Gobierno: es decir, la oposición parlamentaria y los ciudadanos políticamente activos.


El autogobierno del Archipiélago, para que realmente merezca ese nombre y no sea el gobierno de una oligarquía que arrebata el derecho a la autonomía del pueblo canario, reclama un buen parlamentarismo. En primer lugar, asegurando el carácter fielmente representativo de la Cámara autonómica para asegurar la presencia de la diversidad de intereses y sensibilidades, sociales y territoriales, de la sociedad canaria. Esos intereses y sensibilidades son en ocasiones contradictorios y de difícil armonización.


El sistema electoral es un obstáculo para establecer correctamente esa representatividad, base de la autoridad del Parlamento. Por eso hay que modificarlo, a favor del pluralismo, suprimiendo las barreras draconianas del 30%. Luego habrá que mejorarlo para ajustar mejor representación y población, es decir para acercarnos al principio del voto igual. Pero esto requerirá consensos territoriales que resultan imprescindibles. Porque las actuales barreras electorales son indefendibles, pero la sobrerrepresentación de las Islas no capitalinas se sustenta en unos argumentos histórico-políticos que no pueden ignorarse, ni doblegarse con el mero recurso a la mayoría.

Sintomáticamente, son los que más se empeñan en defender el relato nacionalista --que siempre parte de anteponer la “hermandad” todos los integrantes de la Nación Canaria, a la pluralidad de intereses y de situaciones de la Canarias real-- los mayores defensores de un sistema electoral hecho a su conveniencia, en grave detrimento del pluralismo político y territorial en la composición del Parlamento.


DETERIORO DEL PARLAMENTO DE CANARIAS. En parte por su déficit representativo, en parte por el déficit de cultura democrática y parlamentaria de la mayoría gobernante, formada y apuntalada durante dos décadas con ayuda de las barreras electorales, el Parlamento ha ido perdiendo en calidad democrática progresivamente. A finales de la pasada legislatura se produjeron episodios que cancelaron, mientras la actual mayoría perdure, la función de investigación parlamentaria. La Comisión de Investigación del Caso Eólico concluyó con flagrantes falsedades impuestas por mayoría. Pero, años después, con grave descrédito del propio Parlamento, los que fueron “absueltos” en sede parlamentaria, se sentarán en el banquillo para responder de graves acusaciones del fiscal.


También en la pasada legislatura se materializó el blindaje del Parlamento ante iniciativas legislativas ciudadanas, alguna de ellas presentada por más del triple de ciudadanos que los requeridos legalmente. La negativa de Coalición Canaria y del Partido Popular a trasladar al Parlamento debates reales que existen en la sociedad canaria, como el de la cuestión desarrollo-medioambiente, tiene al menos un efecto clarificador : reafirmar qué intereses hegemonizan la agenda de unas Instituciones que dicen --y deben-- representar a todos los canarios. Pero la auctoritas del Parlamento, “órgano representativo del pueblo canario”, continua pagando la factura.


En la legislatura que está a punto de terminar, la mayoría del “Régimen” afrontaba un nuevo reto: la de evitar que asumiera el Gobierno el Partido Socialista, después de haber ganado las elecciones y convertirse con holgura en primera fuerza parlamentaria. Y lo han resuelto de la peor manera en aras de su aferramiento al Gobierno y endosándole la factura, otra vez, a la calidad de la democracia y al prestigio del Parlamento.


Desde el minuto cero, el del debate de Investidura, convertido en un contradebate en el que hasta el propio candidato a presidente tenía como objetivo acorralar al líder socialista, vencedor de las elecciones.


En la ACTIVIDAD LEGISLATIVA, el deterioro se ha acentuado.


Se ha vuelto crónica la alergia a las iniciativas legislativas de los ciudadanos, que tradicionalmente se rechazan o se desnaturalizan durante la tramitación parlamentaria, siguiendo la estela de lo que ocurrió, hace varias legislaturas, con la proposición de Ley de Hospital público del Sur de Tenerife, coto tradicional de la sanidad privada, que fue admitida en vísperas de unas elecciones y transmutada en una Ley para construir un Centro Socio-sanitario, que poco tenía que ver con el objeto de la iniciativa popular.


Y, además, el Gobierno ha ensayado una nueva técnica: sacar adelante aspectos muy discutibles de su programa legislativo, a través de proposiciones de Ley de sus grupos parlamentarios. Así, por ejemplo, ocurrió con la flamante Ley del Catálogo de Especies Amenazadas, pensada a tirofijo para descatalogar los sebadales y dar luz verde al Puerto de Granadilla. De esta forma evitan tener que incorporar al expediente legislativo informes jurídicos, técnicos, financieros y hasta científicos --que serían obligatorios si la iniciativa legislativa se tramitara como Proyecto de Ley remitido por el Gobierno-- que ayudarían al Parlamento a apreciar el alcance, acierto u oportunidad de la nueva Ley que se pretende aprobar.


Más grave, si cabe, es el novedoso artilugio de presentar el último día del plazo --de nuevo a través de los grupos parlamentarios del Gobierno-- enmiendas que no tienen relación con la iniciativa legislativa que se está tramitando, una vez que ésta ha superado los debates de totalidad o de toma en consideración y, por tanto, ha quedado definitivamente fijado su objeto, al que se deben referir preceptivamente las enmiendas parlamentarias.


Luego esas enmiendas se imponen por mayoría y, por ejemplo, una Ley para adaptar en materia turística la legislación canaria a la Directiva Europea de Servicios, se convierte en una Ley que regulariza instalaciones turísticas ilegales en algunas Islas. Así impiden al Grupo mayoritario de la Cámara ejercer su derecho a enmendar dichas enmiendas de última hora, que trastocaban el objeto de la Ley con la finalidad de amnistiar infracciones a la normativa territorial y medioambiental. Y que fueron presentadas en un procedimiento legislativo al que se dio trámite de urgencia, dada la premura de los plazos europeos, con el acuerdo del Grupo Socialista. Todo un alarde de abuso y de fraude procedimental en la función principal del Parlamento, la de hacer las Leyes.


En este mismo campo legislativo, C.C. y P.P. han superado su propio palmarés al bloquear la tramitación de iniciativas legislativas del Grupo Socialista, como la de reforma del sistema electoral, abusando de su mayoría en las reuniones de la Mesa y Junta de Portavoces para intentar controlar, al fijar el Orden del Día del Pleno, la agenda legislativa de la oposición. Parece una broma de parlamentarismo. Pero por desgracia, no lo es.


En el terreno de la ACTIVIDAD DE CONTROL , erradicadas las Comisiones de Investigación ante la evidencia de que la mayoría gubernamental las ha convertido una y otra vez en Comisiones de Investigación contra la oposición, las cosas han ido “a peor la mejoría”: el Gobierno, al que los ciudadanos valoran negativamente hasta en los Sociobarómetros del Consejo Económico y Social, interpreta el control parlamentario de su actuación como una farsa, cuyo guión va desde la autocomplacencia hasta la pretensión de responsabilizar al Gobierno de España de todos los agravios reales o imaginarios contra los canarios. De esta manera dificultan a la oposición realizar una labor imprescindible para la calidad de la vida parlamentaria.


Mención especial, por lo grotesca, fue la propuesta de Coalición Canaria --en plena campaña de crear alarma social, para justificar la necesidad de crear la Policía Autonómica-- de constituir una Comisión de Investigación sobre… ¡los menores desaparecidos en Canarias! Sin comentarios.


El clímax del deterioro de esta función, dejando al margen la cada vez más descarada falta de respeto del Gobierno, a la hora de facilitar documentación a la oposición sobre asuntos “sensibles”, lo ha protagonizado el Director de la Televisión Autonómica que, en sus comparecencias ante la Comisión de Control --cuya importancia en una democracia homologable no es necesario subrayar-- se ríe directamente de los representantes del pueblo canario, bajo patente de corso de Presidencia del Gobierno.


ORGANISMOS DEPENDIENTES DEL PARLAMENTO. El deterioro de la Institución parlamentaria se ha proyectado sobre otras instancias que son relevantes en el sistema político canario. Se trata de órganos que ejercen funciones de control jurídico, de fiscalización de la gestión económica del sector público del Archipiélago, de defensa de los derechos de los ciudadanos ante las Administraciones Públicas Canarias o que velan por el respeto al pluralismo y a la objetividad informativa en los medios de comunicación de titularidad pública de la Comunidad Autónoma: Consejo Consultivo, Audiencia de Cuentas, Diputado del Común, Consejo de Administración de Radiotelevisión Canaria. Todos estos órganos no tienen otra legitimidad que la que les trasmite el Parlamento.


Pues bien: como al “Régimen” no le agradó el resultado de las elecciones de 2007, han bloqueado la renovación de dichos órganos, ejerciendo un auténtico derecho de veto para impedir que el peso del Grupo mayoritario en la Cámara 2007-2011, se reflejara en la composición de aquéllos. Han conseguido prolongar durante toda esta legislatura los resultados de las elecciones de 2003, a base de negarle al Grupo Socialista no sólo el acceso al Gobierno sino también la proyección de su importancia parlamentaria en estos órganos, que forman parte del sistema de control y de los equilibrios indispensables en la sociedad democrática.


No quiero terminar este balance sin referirme a la COMISIÓN GENERAL DE CABILDOS. Es un órgano del Parlamento, pero tiene una gran importancia política. Por dos razones esenciales: porque esto es un Archipiélago y porque nuestro sistema político se basa en la descentralización. A través de esta Comisión se debería canalizar el diálogo y la cooperación entre el Gobierno y los cabildos que representan la autonomía de cada Isla, constitucionalmente reconocida. Es tan intenso el deterioro de la Comisión, por los incumplimientos y la actitud del Gobierno, que los presidentes de los cabildos se han negado reiteradamente a intervenir en las sesiones como señal de protesta.


A MODO DE RESUMEN. Estoy convencido que este Régimen no podría perpetuarse con un buen Parlamento. Como tampoco podría sobrevivir si el sistema de medios informativos del Archipiélago reflejara aceptablemente el pluralismo de la sociedad canaria. Por eso la obsesión del Gobierno de maniatar al Parlamento y de ejercer el mayor pressing posible sobre los medios informativos, para lo que le han venido como anillo al dedo las dificultades que la crisis ha generado en las empresas del sector. El concurso para la concesión de licencias de televisión fue de traca y el Gobierno lleva camino de cosechar en el concurso de emisoras de radio, que quiere resolver en vísperas de elecciones y en clara situación de minoría parlamentaria, los mismos fracasos judiciales. No importa. Saben que el tiempo obligará a las empresas injustamente perjudicadas a capitular ante el Gobierno, aunque le hayan ganado por goleada en los Tribunales.

En fin, una legislatura para olvidar… si eso no fuera precisamente lo que prefieren los protagonistas del “Régimen”. Pasar página y continuar en el poder. La falta de memoria colectiva, muy selectivamente manejada por la propaganda oficialista, es otro ingrediente esencial de cualquier sistema de poder como el que se ha ido fraguando en Canarias. Un sistema intensamente oligárquico en el que la agenda, las prioridades y las decisiones más importantes de las Instituciones públicas están claramente dictadas al Gobierno por grupos de intereses perfectamente reconocibles.

Decía hace poco Antonio Martinón: “Esto es mejor que lo que había (la Dictadura); pero mucho peor que lo que habíamos imaginado”. Lo suscribo.

Santiago Pérez García
ex portavoz del Grupo Socialista y
ex secretario de Autonomías del Partido Socialista Canario-PSOE
(legislatura 2007-11)